Las alergias alimentarias son unas de las alergias más comunes en la población, especialmente en los más pequeños. Se considera que en Europea hasta un 17% de la población podría padecer alguna alergia alimentaria según la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI). Esto nos lleva a extremar cada vez más la atención a la hora de comprar alimentos para evitar todos estos alérgenos. Sin embargo, el mayor riesgo se corre a la hora de la compra de productos procesados debido a la gran cantidad de ingredientes de diversa composición y orígenes que componen el alimento.

Alergias alimentarias: etiquetado y obligaciones

Las alergias alimentarias son cada vez más importantes y comunes, especialmente entre los más pequeños, razón por la información sobre alérgenos ha pasado a primer plano en las materias de sanidad pública y alimentación. Los síntomas de alergias alimentarias pueden variar según el grado de sensibilidad, cantidad ingerida, alimento, etc., pero en general podemos llegar a producir desde picores, inflamaciones de las mucosas, problemas respiratorios a ocasionar problemas graves como obstrucciones respiratorias o shock anafiláctico, que puede llegar a ser letal de no ser tratado con rapidez.

Para facilitar la información sobre alérgenos al consumidor se estableció un Reglamento europeo para asegurar que la información sobre alérgenos era mostrada en el envase y/o etiqueta de manera clara, indicando los alérgenos de manera destacada (preferiblemente en negrita). Esta ley incluyó 14 alérgenos causantes de hipersensibilidad que son:

Pescado y productos a base de pescado Leche y derivados
Crustáceos y productos a base de pescado Huevos y productos a base de huevo
Cereales con gluten y derivados Cacahuetes y productos a base de cacahuetes
Soja y productos a base de soja Frutos de cáscara y productos a base de estos
Mostaza y derivados Granos de sésamo y derivados
Dióxido de azufre y sulfitos Altramuces y derivados
Moluscos y productos a base de moluscos Apio y derivados

Sin embargo, existen una gran cantidad de alergias alimentarias de declaración no obligatoria como pueden ser la alergia a diversas frutas (melocotón, manzana, pera, etc.), al Anisakis, así como tampoco de algunas verduras y hortalizas (patatas, espárragos, etc.). En este aspecto se espera de la Administración y Comunidad Europea un paso más allá para la declaración de más alérgenos condicionantes de la dieta y con relevancia sanitaria. Es más, muchos de los aditivos e ingredientes alimentarias están extraídos total o parcialmente de tubérculos (espesantes) y verduras (fibra, espesantes, enzimas coadyuvantes, etc.).

Por otro lado, todavía existe mucha confusión en este aspecto debido a malos usos en las declaraciones de alérgenos como los “Puede contener” y otras declaraciones como “Sin Gluten”.  El “Puede contener” responde a la posibilidad de incorporación de alérgenos de otras líneas de producción (cercanos o la misma) debido a otros productos fabricados en las mismas instalaciones. Frente a esta declaración hay que suponer la presencia del alérgeno como medida de prevención. Cabe destacar que según las normas de etiquetado las contaminaciones cruzadas no son de declaración obligatoria pero, sin embargo, el Reglamento 178/2002 sobre las bases de la seguridad alimentaria obliga a mencionar, en aras de la salud del consumidor, cualquier información que pueda resultar clave en relación a la seguridad del producto, por lo que la declaración de este tipo de contaminación debe mencionarse.

El caso de los alimentos «Sin Gluten»

Durante los últimos años en el mercado hemos podido observar como las declaraciones “Sin gluten” se expandían a una gran cantidad de productos debido a una mala praxis, en parte promovida por el miedo y desconocimiento del consumidor. Productos típicamente sin cereales ni gluten como las conservas de pescado, conservas vegetales, productos a base de patata, etc., lucen ahora esta declaración en sus etiquetas generando a la vez inquietud en el consumidor medio que se pregunta “¿Cómo pueden llevar gluten estos productos? ¿Significa que si no se declara en este tipos de productos hay peligro de presencia?”. La respuesta es No, estos productos no llevan gluten y, de llevarlo, debería expresarse en el etiquetado en la lista de ingredientes. Únicamente hay que dar veracidad a estas declaraciones cuando se produzcan con el logo de lo que se denomina “Espiga barrada”, marca certificada que asegura de manera oficial por el control de terceros la ausencia de gluten. Este logo puede ser identificado en el envase con la siguiente imagen, en la que debe incluirse siempre el número de licencia bajo el símbolo:

ELS

Símbolo oficial de la Espiga Barrada

La gran cantidad de alimentos y su gran variedad de ingredientes llevan a la confusión al consumidor. Es por ello que es importante saber cómo reconocer estos alérgenos en el alimento y dónde encontrarlos. Los alérgenos se pueden encontrar en la “Lista de ingredientes” destacados en negrita y con otros distintivos como letra en cursiva, así como también pueden ser expresados complementariamente en el envase como un “Contiene”.

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