Hospitales y escuelas: los más vulnerables frente a los brotes de zoonosis

Hospitales y escuelas: los más vulnerables frente a los brotes de zoonosis

Enfermedades transmitidas por alimentos

BROTES DE ZOONOSIS EN 2019

¿Te gusta nuestro contenido?
Síguenos en nuestras redes sociales

El pasado 25 de febrero la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) hizo público el Informe sobre zoonosis de la Unión Europea One Health correspondiente a 2019.  El informe, realizado de forma conjunta por la EFSA y el Centro Europeo para la Prevención y Control de  Enfermedades (ECDC), presenta los resultados de las actividades de seguimiento de zoonosis (enfermedades e infecciones que se transmiten de los animales al hombre, y viceversa) realizadas en 2019 en 36 países (incluyendo los entonces 28 Estados miembros, y por ende a España). A continuación, encontrarás una infografía como resumen. 

Según el informe, en 2019 se notificaron 5.175 brotes de zoonosis transmitidos por alimentos que implicaron 49.463 casos de enfermedad, 3.859 hospitalizaciones y 60 defunciones. La mayoría de las muertes se notificaron en instituciones residenciales (asilo de ancianos, prisiones o internados) y hospitales. Esto indica el mayor riesgo de las poblaciones vulnerables, incluidos los ancianos y los pacientes con enfermedades crónicas, a las enfermedades transmitidas por los alimentosPor otro lado, casi el 20% de los casos involucrados en brotes generales de evidencia sólida se intoxicaron en una escuela o guardería. Esto indica la necesidad de fortalecer los estándares de higiene y los procedimientos para la fabricación y preparación de alimentos, así como los planes APPCC de estos establecimientos.

En Proacciona, consultoría en seguridad alimentaria de Barcelona, contamos con más de 15 años de experiencia en el sector, ayudando a empresas como la tuya a acreditarse en materia de calidad e inocuidad alimentaria. Ayudamos a empresas del sector de la alimentación a implantar el plan APPCC para garantizar que sus alimentos son seguros y que ofrecen lo mejor de sí mismos al consumidor final. Además, también certificamos en las normas IFS, BRC y FSSC 22000. Estas certificaciones aportarán valor añadido a tu empresa y generarán confianza entre tus consumidores y potenciales clientes. Rellena el formulario que encontrarás al final de la entrada, y nos pondremos en contacto contigo.

 

Zoonosis UE 2019

¿Te ayudamos?

Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible. 

    condiciones legales

    política de privacidad


    Cuándo proceder a una retirada de producto

    Cuándo proceder a una retirada de producto

    Alerta alimentaria

    Cuándo proceder a una retirada de producto

    ¿Te gusta nuestro contenido?
    Síguenos en nuestras redes sociales

    Las alertas alimentarias aumentaron en 2019 por sexto año consecutivo según el informe anual del Sistema de Alerta Rápido para alimentos y pienso de la UE (RASFF) publicado a finales de 2020. Este informe señalaba que durante 2019 se notificaron 1.175 alertas alimentarias en la Unión Europea, y que, en comparación con 2018, se detectó un incremento del 5% de notificaciones de alerta por riesgos graves para la salud.

    Aunque 2019 parece ya lejano, la continua notificación de alertas alimentarias no ha cesado. La última alerta informada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) se produzco hace tan solo una semana, cuando se detectó que un establecimiento cerrado temporalmente por las autoridades sanitarias, debido a deficientes condiciones higiénico-sanitarias, seguía elaborando y comercializando productos de bollería y pastelería. Por otro lado, un brote de salmonelosis presente en toda Europa que empezó en 2020, ha afectado recientemente al Reino Unido, con al menos un fallecido y diversos hospitalizados tras comer nuggets de pollo procedentes de Polonia. 

    Los explotadores económicos de empresas alimentarias tienen como objetivo, y obligación legal, poner en el mercado productos seguros que cumplan los requisitos legales. Por eso, estar preparado para proceder a una retirada de producto, en caso de que se produzca un error y el producto no cumpla con dichos requisitos de seguridad, es imprescindible. Te explicamos todo lo que debes saber.

    Obligaciones de las empresas alimentarias 

    De acuerdo con la sección 4 del capítulo II del Reglamento 178/2002 del Parla­mento Europeo y del Consejo de 28 de enero de 2002, si un explotador de empresa alimentaria considera o tiene motivos para pensar que algu­no de los alimentos que está bajo su responsabilidad no cumple con los requisitos de seguridad de los alimentos, debe proceder inmediatamente a su retirada y recuperación del mercado, así como informar de forma efectiva y precisa a las autoridades competentes y a los consumidores de las razones de esta retirada.

    La información facilitada a las autoridades competentes es un elemento importante para la vigilancia del mercado, ya que permite a las autoridades supervisar si estos han tomado las medidas apropiadas para abordar los riesgos planteados por un alimento comercializado y, en caso necesario, ordenar o adoptar medidas adicionales para evitarlos.

    Otros agentes responsables

    En el caso de empresas de venta al por menor o distribución, en las que su actividad no afecta al envasado, etiquetado, inocuidad o a la integridad del alimento, son igualmen­te responsables, dentro de los límites de las actividades que llevan a cabo, de:

    • Retirar los productos que no se ajustan a los requisitos de seguridad.
    • Facilitar la información pertinente para su trazabilidad
    • Cooperar en las medidas que adopten los productores, los transformadores, los fabri­cantes o las autoridades competentes.

    Por ejemplo, en caso de que un productor proceda a la retirada o a la recuperación de un ali­mento del cual es responsable, también deberán participar en estas medidas, siempre que sea necesario, el distribuidor o el minorista.

    ¿Qué se entiende por retirada de producto?

    Según la directiva de la Comisión Europea se entiende por “retirada” toda medida destinada a impedir la distribución y la exposi­ción de un producto peligroso así como su oferta al consumidor. En este sentido, en el artículo 19 de este Reglamento, se destacan tres premisas:

    • La retirada del mercado puede tener lugar en cualquier etapa de la cadena alimen­taria, no solo en el momento de la entrega al consumidor final
    • La obligación de notificar una retirada a las autoridades competentes es conse­cuencia de la obligación de retirada
    • La obligación de proceder a la retirada del mercado se aplica siempre que se cum­plan los dos criterios acumulativos siguientes:

    Primer criterio

    Un alimento seguro es aquel que cumple con las disposiciones comunitarias (o, en su ausencia, las disposiciones nacionales) específicas que regulan su inocuidad. En consecuencia, el explotador deberá proceder a la retirada cuando considere que el alimento en cuestión no se ajusta a los requisitos de seguridad, es decir, cuando sea nocivo para la salud o cuando no sea apto para el consumo humano. A la hora de determinar si un alimento es seguro o no, deben tenerse en cuenta las condiciones normales de uso del alimento por los consumidores y en cada fase de la producción, la transformación, la distribución, y la información ofrecida al consumidor.

    En relación con los requisitos de seguridad alimentaria, hay que considerar dos tipos de casos:

    A. El alimento no cumple las disposiciones comunitarias (o nacionales) específicas que regulan su seguridad

    B. El alimento cumple las disposiciones comunitarias (o, en su ausencia, nacionales) específicas que regulan su seguridad, pero hay razones para pensar que no es seguro.

    Si un explotador considera o tiene motivos para pensar que un alimento no es seguro, pese a ser conforme con las disposiciones comunitarias (o, en su ausencia, nacionales) específicas que rigen su seguridad, también deberá proceder a su retirada del mercado. Esto podría suceder como consecuencia, por ejemplo, de una contaminación accidental (o intencional) no prevista.

    También entraría dentro de esta categoría, la presencia en un alimento de un material extraño potencialmente nocivo (por ejemplo vidrio o metal), o cuando se disponga de una nueva información científica sobre una sustancia autorizada en la legislación.

    Segundo criterio

    Para proceder a una retirada de producto, dicho alimento ha de haber sido comercializado, y por lo tanto, ya no estar sometido al control inmediato del explotador inicial.

    Por ello, las obligaciones impuestas en el artículo 19, no son aplicables cuando exista la posibilidad de que los explotadores de empresas alimentarias pongan remedio al incumplimiento por sus propios medios, sin necesidad de pedir la colaboración de otros explotadores.

    Notificación de la retirada

    Cuando un explotador de una empresa alimentaria proceda a la retirada de un alimento deberá notificar de esta retirada a las autoridades competentes, que se encargarán, en su caso, de poner en marcha el sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF).

    Así mismo, también deberá informar a los consumidores de la retirada, y las razones de esta medida.

    Recuperación de los productos

    El artículo 19, apartado 3, no impone sistemáticamente la retirada del alimento, sino que prevé que se informe inmediatamente a las autoridades competentes de un riesgo potencial y de las medidas adoptadas para prevenirlo. Por ello, la recuperación de los productos solo se hace necesaria cuando otras medidas no bastan para alcanzar un elevado nivel de protección de la salud del consumidor.

    En Proacciona, consultoría en seguridad alimentaria de Barcelona, somos expertos en garantizar la calidad y la inocuidad alimentaria. Llevamos más de 15 años trabajando en seguridad alimentaria, y somos expertos en implantar el plan APPCC que garantizará que tu empresa del sector de la alimentación dispone de un buen sistema de trazabilidad para controlar los alimentos desde su origen hasta la llegada al consumidor final. Un control de la trazabilidad te permitirá ahorrar costes y actuar rápido ante una posible alerta alimentaria. ¿Te ayudamos? Rellena el formulario que encontrarás a continuación y nos pondremos en contacto contigo. 

    ¿Te ayudamos?

    Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible. 

      condiciones legales

      política de privacidad


      Herramientas para controlar los alérgenos en cocina

      Herramientas para controlar los alérgenos en cocina

      Gestión de alérgenos en cocina

      Plan de Control de Alérgenos

      ¿Te gusta nuestro contenido?
      Síguenos en nuestras redes sociales

      El control de alérgenos es un proceso fundamental en cualquier cocina, ya que las alergias alimentarias pueden afectar gravemente a la salud de los clientes. Desde la entrada en vigor del Reglamento 1169/2011 y el Real Decreto 126/2015, las empresas de hostelería tienen la responsabilidad de implantar herramientas para la gestión de alérgenos basadas en los principios del Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC) o en Guías de Prácticas Correctas de Higiene (GPCH) en las que se incorporen los procedimientos de prevención de alérgenos.

      Implantación de un Plan de Control de Alérgenos

      La implantación de un Plan de Control de Alérgenos tiene como parte fundamental la identificación de los alérgenos en cada uno de los platos y su disposición en la carta adaptándose a los continuos cambios. Por ello, es necesario disponer de una herramienta que nos permita realizar los cambios en la carta o los proveedores de forma fácil, ágil y automática.

      Puntos de un Plan de Control de Alérgenos

      • Proveedores y fichas técnicas de productos

      Es necesario disponer de un listado de compra. Así mismo, en el momento de la recepción de material se deberá exigir la garantía de ausencia de alérgenos no declarados, y comprobar el etiquetado de los productos y su correcto embalaje. Esta información debe registrarse correctamente, debiendo ser fácilmente accesible en todo momento.

      • Recepción y almacenaje de materias primas

      Los productos para personas alérgicas deberán identificarse y mantenerse en envases limpios y cerrados separados para evitar posibles contaminaciones cruzadas. También es necesario documentar los procedimientos de limpieza en caso de derrame o de recipientes dañados.

      • Planificación de los menús

      A la hora de diseñar menús específicos para personas alérgicas, habrá que disponer de una ficha actualizada de cada plato en la que se detallen todos los ingredientes usados, resaltando específicamente aquellos que se reconocen como alérgenos. El listado completo de recetas, con fecha de la última revisión, debe ser de fácil acceso para el servicio de comidas. 

      • Preparación de las comidas

      Es fundamental establecer un orden para elaborar los menús y extremar las medidas de higiene, siendo lo más recomendable preparar primero las comidas destinadas a personas alérgicas para minimizar el riesgo de contaminación cruzada.

      • Sistemas de limpieza húmeda

      Son preferibles porque se llevan consigo los restos de alimento y no dejan trazas. Se deberá empezar por la zona de elaboración de alimentos sin alérgenos, disponiendo de equipos de limpieza exclusivos para estas áreas.

      Finalmente, es recomendable realizar periódicamente pruebas de validación de presencia de alérgenos, tanto después de la limpieza como en los propios platos.

      Herramientas para la gestión de alérgenos

      Dentro de todas estas rutinas de gestión de alérgenos es fundamental contar con herramientas que ayuden a cumplir con todos los requisitos sanitarios y, a la vez, permitan dar a los clientes la información que necesitan de cada uno de los productos y sus alérgenos. Estas herramientas deben garantizar la trazabilidad de todos los ingredientes, desde el pedido hasta el servicio, para garantizar que llegan a sus destinatarios sin errores que pueden resultar fatales.

      La mejor forma de implantar un sistema de gestión de alérgenos es hacer los controles exigidos por ley. Con nuestra app homologada podrás registrar los controles APPCC de forma digital desde cualquier dispositivo, y hacer un seguimiento de todos los requisitos necesarios en la cocina (recepción de pedidos, planificación de limpiezas, mantenimientos, controles…). De esta forma, eliminarás el papeleo, y agilizarás la gestión de la seguridad alimentaria para evitar cualquier error en materia de alérgenos.

       

      En Proacciona, consultoría en seguridad alimentaria en Barcelona, llevamos más de 15 años ayudando a empresas como la tuya a gestionar y declarar los alérgenos que puedan contener sus productos. Ofrecemos un amplio abanico de servicios, desde cursos de formación online  acreditados, hasta implantación del plan APPCC y certificaciones internacionales de alto nivel como IFS y BRC, que acreditarán tu compromiso en materia de  seguridad alimentaria. Estamos al lado de las empresas en todo momento, para asesorarlas en aspectos legales y normativos, proponer mejoras y cambios, actualizar documentos, y resolver problemas prácticos o no conformidades derivadas de actas oficiales. Rellena el formulario que encontrarás a continuación y nos pondremos en contacto contigo.

      ¿Te ayudamos?

      Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible. 

        condiciones legales

        política de privacidad


        La venta de alimentos por Internet se ha triplicado en 2020. ¿Estás preparado para vender tus productos online?

        La venta de alimentos por Internet se ha triplicado en 2020. ¿Estás preparado para vender tus productos online?

        LA VENTA ONLINE SE HA TRIPLICADO

        ¿Cómo vender alimentos por Internet?

        ¿Te gusta nuestro contenido?
        Síguenos en nuestras redes sociales

        Probablemente, que te contemos que vender alimentos online es una tendencia al alza no te sorprenda. Al cómodo consumidor le encanta poder elegir entre una amplia variedad de productos, compararlos, leer opiniones de otros clientes … Y, sobre todo ahora, con la pandemia de la Covid-19, ¡poder hacerlo sin tener que salir de casa! De hecho, la venta de alimentos por Internet se ha triplicado en 2020 y esto convierte este año en el mejor momento para que te lances a vender alimentos en Internet a través de una página web, redes sociales o plataformas de venta en línea. Pero cuidado, porque para hacerlo bien, tus productos y página web deben cumplir todas las normas comunitarias y estatales establecidas en materia de seguridad alimentaria. ¡Nosotros te contamos qué pasos debes seguir!

        1- Inscribirse en el Registro Sanitario de Industrias y Productos Alimentarios de Cataluña (RSIPAC)

        En el momento de iniciar la actividad y antes de poner en el mercado cualquier producto, deberás inscribir en el Registro Sanitario de Industrias y Productos Alimentarios de Cataluña (RSIPAC). Una vez inicies el procedimiento, si cumples los requisitos obtendrás el registro sanitario. En caso de modificar cualquier actividad, también deberás comunicarlo. Te ayudamos a conseguir el registro sanitario de los alimentos. ¡Rellena el formulario que encontrarás al final de la página y nos pondremos en contacto contigo!

        2- Garantizar la seguridad alimentaria y el control de la trazabilidad

        Vender alimentos por Internet puede conllevar algunos riesgos para la salud pública si no se cumple con los requisitos de seguridad alimentaria. Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es la trazabilidad. Todas las empresas deben llevar un registro cuidadoso de la trazabilidad para identificar y rastrear los productos que otros les suministran y, al mismo tiempo, los alimentos que ellas mismas suministran. La venta de alimentos en Internet está sometida a la inspección oficial de Sanidad y es completamente imprescindible tener implantado el sistema APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), obligatorio en la Unión Europea, para identificar los riesgos en seguridad alimentaria y tenerlos bajo control.

        Llevar el registro de trazabilidad correctamente es importante para que puedas hacer una retirada de producto del mercado de forma rápida y eficiente ante una potencial alerta alimentaria o si te das cuenta que los alimentos que vendes no son seguros. Aparte de garantizar la seguridad alimentaria, te ayudará a reducir costes. Recuerda que tienes que avisar a las autoridades competentes y también los consumidores (puedes hacerlo mostrándoles un aviso en una posición destacada de tu página web) en caso de detectar una potencial alerta alimentaria.

        3- Garantizar la seguridad alimentaria en el almacenamiento, transporte y entrega

        Saber cómo hacer llegar los productos a tus consumidores es muy importante. Por ello, es necesario que te asegures de que el sistema de envío que usas es el adecuado, especialmente si quieres vender alimentos por Internet con una vida corta. Sobre todo, hay que vigilar que la temperatura sea la correcta en todo el proceso: el almacenamiento, el transporte y la entrega y que el embalaje sea el adecuado para evitar que el alimento se contamine. Si no se hace bien, puede que crezcan patógenos o se produzcan toxinas que afectarán la seguridad alimentaria y provocarán la pérdida del producto.

        4- Información imprescindible en tu página web de venta de alimentos online

        Aparte de cumplir con los requisitos de seguridad alimentaria, para vender alimentos a Internet tu página web debe incluir información sobre el titular de la tienda online, como nombre y datos de contacto, datos de la inscripción registral; autorización administrativa en caso de que la actividad requiera e identificativos del órgano competente encargado de la supervisión; número de identificación fiscal; información exacta sobre el producto o servicio y si incluye los impuestos y gastos de envío así como códigos de conducta a los que se esté adherido y cómo consultarlos electrónicamente.

        Al consumidor, hay que facilitarle la misma información que obtendría de un producto si lo comprara en una tienda. La información obligatoria en los alimentos envasados incluye:

        • Denominación del alimento
        • Lista de ingredientes
        • Ingredientes o coadyuvantes tecnológicos que causen alergias o intolerancias alimentarias
        • Cantidad de determinados ingredientes o categorías de ingredientes
        • Cantidad neta
        • Fecha de caducidad o de duración mínima (en el momento de la entrega)
        • Condiciones especiales de conservación y/o utilización (sólo si procede)
        • Nombre o razón social y dirección del operador
        • País de origen o lugar de procedencia (cuando su ausencia pueda inducir a error o sea obligatorio)
        • Modo de empleo (si procede)
        • Grado alcohólico, en caso de bebidas con una graduación superior a 1,2% en volumen de alcohol
        • Información nutricional

        Además, recuerda que los titulares de las páginas web y los productos deben cumplir con la normativa de la UE en materia de seguridad alimentaria, de la misma manera que una tienda de alimentos convencional.

        En Proacciona, consultoría del sector de la alimentación en Barcelona especializada en seguridad alimentaria, podemos asesorarte y buscar las mejores soluciones para que cumplas todos los requisitos y puedas empezar a vender alimentos en Internet lo antes posible. Hace más de 15 años que hacemos consultoría APPCC, adaptando el plan APPCC en la realidad de las pymes y haciendo su seguimiento mediante auditorías internas para garantizar que se cumple la normativa vigente. Nos gusta estar en todo momento al lado de las empresas para asesorarlas en aspectos legales y normativos, proponer mejoras y cambios o acompañarlas durante una inspección de sanidad. Desde Proacciona estamos totalmente comprometidos con la calidad y la inocuidad alimentaria y también implantamos las normas IFSBRC y FSSC 22000. Somos tu partner en seguridad alimentaria.

        ¿Te ayudamos?

        Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible. 

          condiciones legales

          política de privacidad


          La trazabilidad alimentaria

          La trazabilidad alimentaria

           

           

          La trazabilidad alimentaria: qué es y por qué es importante

          Trazabilidad alimentaria qué es trazabilidad de los alimentos

          ¿Te gusta nuestro contenido? ¡Síguenos en las redes sociales!

          La trazabilidad alimentaria es la capacidad de seguir el rastro de un alimento a través de toda la cadena alimentaria, desde la producción primaria a la transformación y distribución. El concepto tiene una clara finalidad: la protección del consumidor y disponer de un buen sistema de control de la trazabilidad en tu empresa del sector de la alimentación es imprescindible, tanto para garantizar la seguridad alimentaria como para ayudarte a reducir costes. Continua leyendo, porque te explicamos todo lo que debes saber sobre la trazabilidad en la industria alimentaria. ¿No quieres leer? ¡Descárgate la información en formato infografía!
           

          Trazabilidad alimentaria: el concepto

          La idea de trazabilidad alimentaria, pese a ser un concepto conocido con anterioridad, no llega a implantarse oficialmente hasta finales del siglo XIX/ inicios del siglo XXI debido a los casos de crisis alimentaria, muy especialmente el caso de las vacas locas. La causa crisis no fue la carne del animal (con tejido nervioso) propiamente, si no el uso de un pienso contaminado con las proteínas causantes de la enfermedad (llamadas priones) como se descrubió posteriormente. Esto hizo saltar las alarmas sobre la poca información que se mantenía en el inicio de la cadena alimentaria: la producción primaria y la alimentación animal.  La trazababilidad alimentaria se planteó, entonces, como una manera de mantener el control y la información tanto del producto destinado al consumidor como de las materias utilizadas en el proceso, tanto la canal como el pienso.

          Fue en 2002, con la puesta en vigor del Reglamento 178/2002, que la trazabilidad y su definición no fueron legisladas. Esta definición, como se ha comentado, englobó en su concepto tanto el pienso, como los animales destinados a consumo, los alimentos y cualquier sustancia destinada o con probabilidad de ser incorporada en alimentos o piensos. Esto suposo el despliegue de una gran cantidad de medidas destinadas al seguimiento de la trazabilidad alimentaria, especialmente en material de alimentos de origen animal. Se desprenden en los años posteriores redes de controles veterinarios y sistemas de trazabilidad como el sistema TRACES (Sistema Informático Veterinario Integrado), destinado a velar por la seguridad de las exportaciones y la emisión de certificados sanitarios, en el ámbito público. Las empresas, por otro lado, se vieron obligadas a la integración de un sistema de trazabilidad interno que permitiera el rastreo de la información de sus productos. Disponer de un buen sistema de control de la trazabilidad es la herramienta más útil para garantizar la seguridad alimentaria.

          Un sistema de trazabilidad debe mantener, al menos, la siguiente información:

          • La identificación del producto.
          • La información asociada al producto, es decir, proceso de producción, materias primas, material auxiliar, destino y origen, resultados de los controles llevados a término.

          Es último punto es muy relevante en la trazabilidad. No olvidemos que la aplicación básica de la trazabilidad es la retirada y recuperación de producto tras una alarma alimentaria, por lo que los autocontroles y sus resultados deben pender del concepto de trazabilidad para poder determinar si en los procesos ha existido algún parámetros fuera de los límites aceptables.

          No hay que olvidar, por otra parte, que la trazabilidad alimentaria implica también la transmisión de información al consumidor lo cual ayuda a incrementar la confianza y mantenerlo en todo momento informado ofreciendo datos que pueden ser indispensable para la elección responsable de los productos alimenticios. De hecho, más del 70% de los consumidores afirma que estaría dispuesto a pagar más por productos con una buena trazabilidad. A nivel empresarial, en cambio, el sistema de trazabilidad se convierte en una herramienta indispensable para reducir costes puesto que permite actuaciones rápidas y minimizar daños en caso alertas o fallos no detectados durante el propio sistema de autocontrol.

           

          Los diferentes tipos de trazabilidad alimentaria

          Podemos distinguir la trazabilidad en dos tipos, en acorde con la situación legislativa: la vertical y la horizontal. Como se ha comentado anteriormente, la trazabilidad en carne, especialmente en vacuno, es un sistema mucho más complejo que en los otros tipos de alimentos y está regulada por Reglamentos específicos para el sector, por lo que se denomina vertical (hace referencia a un sector de alimentos, el de origen animal).  La trazabilidad horizontal, en cambio, hace referencia a unos requisitos básicos para cualquier tipo de alimento, pienso, animal o producto con fines alimentarios.

          Por otro lado, existen otros dos tipos: la trazabilidad hacia atrás y la trazabildad hacia adelante. La primera viene marcada por el proceso de obtención de información y rastreo a partir del producto final hacia la materia prima, es decir, en contra del sentido normal de la cadena (que es de fabricante a consumidor, o lo que es lo mismo, de ingrediente a producto final) de producto final a ingredientes. La segunda es el concepto opuesto, el rastreo de la información alimentaria en el sentido normal de la cadena alimentaria, es decir, de productor a consumidor  o ingrediente a producto final.

           

          La trazabilidad en alimentos de origen animal

          En origen animal la trazabilidad viene dictada específicamente por reglamentos sectoriales que hacen referencia principalmente a cuatro alimentos:

          • Leche y derivados;
          • Huevos;
          • Carne y derivados;
          • Pescado y derivados.

          Todos estas legislaciones específicas del sector regulan tanto los requerimientos del sistema de trazabilidad interno y la información entre operadores alimentarios, como los datos que deben figurar en el etiquetado. Las últimas modificaciones más importantes en la información suministrada al consumidor han sido las del sector cárnico a partir de la aplicación en 2015 del Reglamento 1337/2013, por el cual se dictan las condiciones de la aplicación de la información sobre origen en las carnes refrigeradas y congeladas de porcino, caprino, ovino, aves de corral y vacuno.

          En Proacciona, consultoría en seguridad alimentaria en Barcelona, llevamos más de 15 años haciendo consultoría APPCC y adaptando el plan APPCC en la realidad de las pymes, haciendo su seguimiento mediante auditorías internas para garantizar que se cumple la normativa vigente. Implantar el plan APPCC te garantizará un buen sistema de trazabilidad que te permitirá ser transparente y actuar de forma rápida ante una potencial alerta alimentaria. Nuestro equipo técnico está totalmente comprometido con la calidad y la inocuidad alimentaria y se estará a tu lado durante todo el proceso de implantación del plan APPCC así como posteriormente, para supervisarlo y garantizar su correcto desarrollo.

          ¿Te ayudamos? Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo

          11 + 6 =